Yo no se escribir para este tipo de cosas.
Pero bueno, me encomiendo a Dios, ahora lo llamo al yanqui para que interceda, para que le hable bien de mi. (aunque seguro ya le hablo bien de mi y le pidio por mi cuando estube por caer en la servidumbre) Te acordas Pat?
Hay que hablar de Patricia cierto? o a Patricia?
La conoci en la Escuela. La Escuela estuvo espectacular en gran parte gracias a ella.
Personas dejen de preguntar de que se ríe!!!!!!! Aprovechenlo!!!!!!!!
A veces no tienen la impresion de que Patricia está planeando el fin del mundo?
Volviendo a la Escuela, estuvo genial prenderle fuego a todos, lo volvería a hacer.
Solo con Pat obvio. Me habras liquidado alguna vez a mi? Yo creo que no pero igual mi opinion no cuenta por que vi demasiadas películas.
Si alguien llega a hacer la película de Mafalda en "persona" obvio que al papel lo hace Pat!!!!!!!!!
PAT PERDON POR ESTE AÑO, ya lo hablaremos y me recibiras de nuevo si queres. Lo que me pone contento es que yo fui tu amigo en la Escuela desde antes de que te subieras a la cresta de la ola (me parece que todavia estas ahi) tené en cuenta eso.
Bueno, si Pat está en sus vidas aprovechenlo y cuidenla, no la dejen caminar a la madrugada sola por cualquier lado. Ni andar en colectivo a esa hora.
Pat te deseo que cuando dentro de muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuchos años veas toda tu vida en unos minutos solo puedas decir: Gud Taims....
Cualquiera el waso!! ni que fuera un blog porque le quedan 25 días de vida.
Felicidad Pat.
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Hernán (by me): Con Hernán desarrollé al máximo dos de mis superpoderes: la invisibilidad y el gen hipercríticoanalizador. La Escuela del Comedia. De entrada nos pusieron juntos (con ejemplares que quedaron en nuestro insconsciente colectivo), y de entrada nos fue bien. Ninguno de los dos terminaba de integrarse por completo en ese grupo bizarro que fue el de primero, y entonces, decidimos hacer lo que mejor sabemos: sentarnos a criticar y analizar a todo el que nos rodeaba. ¡Pero con cuánto estilo señores! A escasos centímetros de quienes "prendíamos fuego", incluso diciéndoselos en la cara. Y claro, cuando nadie te mira, podés hacer lo que querés. Y eso hicimos. Él jugaba al fútbol, pero se agotaba con acciones simples, como tender la cama. Hasta le bajaba la presión con sólo subir a un taxi. Con el don del humor a flor de piel, Hernán se metió a todos en el bolsillo con su honestidad brutal como única arma. Yo, fui la freak del silencio ensordecedor y la carcajada inexplicable que lo acompañaba a todos lados hasta que pasó segundo. Éramos menos y los conocíamos mucho. Con un monólogo vacío del montón que tuvo una repercusión impresionante, todos comenzaron a ubicarme de repente. Y Hernán fue el único que me dijo que la verdad, no era para tanto. Que la verdad, no era para nada. Y por supuesto que yo me reí. Como Nino y Bruno -que divertían al mundo con sus peleas reales-, nosotros divertimos al mundo con nuestras reales y sinceras críticas hacia él. Un amigazo con todas las letras.
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