domingo, 7 de septiembre de 2008

12/09/1992

Disney estrena Aladino, y se me hace costumbre eso de esperar la película que va a estrenar en las vacaciones de invierno. Una película animada de tinta y papel.
En esas nostalgias es cuando siento que ya estoy grande.
Lo mismo que cuando veo que el inconformismo de Yasmine (la princesa de la peli) no buscaba un marido, por muy plebeyo que él fuera.
Igual adoro esa película. Me gusta una princesa que vista pantalones, y que baile bellydance. Adoro a la alfombra que tiene vida y personalidad aunque no tenga cara.
Y al mono, que se transforma en elefante cuando hace falta que imponga presencia.

Y como no, a ese sueño arquetípico de poder tener en las manos, la posibilidad de realizar al instante, cualquier cosa.

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