Cuarto año. El aula abajo de la escalera, una preceptora muy poco querible y cien millones de materias, de repente.
Un sistema extraño de educación, que disfruté muchisimo al margen de ser uno de sus conejillos de indias.
Se sabe lo mucho que me gusta la improvisación.
sábado, 30 de agosto de 2008
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